Voy a clase

Voy a clase.

Soy un siervo.

De (los) siervos un criado;

un hermano para hermanos

que comparte la gran dicha

de vivir con el Maestro,

como miembro de su cuerpo,

el haber nacido en Dios.

¡Y me llaman “profesor”!

¡Qué palabra tan manida!

¡A ninguno ¡padre! digas

si no dispones tu vida

para entregarla por él.

 

Profesor soy y ¿siervo?

Siervo soy y ¿”titulado”?

¿No será, oh Dios, quizás

un muy bien urdido engaño

y juego bien planeado?

Todo sabrá componerlo

quien purifique el deseo,

total alargue sus manos,

y un abrazo de hermanos

les abra el corazón.

 

Voy a Clase.

Soy un siervo.

De los siervos

un criado,

un hermano

con hermanos

en el Cuerpo del Señor.

oracion para antes de clase

Pegados los ojos al suelo

hundida en el polvo la frente,

solícito humilde, te ruego:

tu luz ilumine mi mente.

 

Mandado soy siervo de siervos

que Tú adquiriste en la muerte.

Palabra soy tuya, vocero

del Reino, de tu gracia puente.

 

profeta, apóstol, ministro

soy de tu Cuerpo y tu Sangre.

Contigo viviendo, otro Cristo,

en vida del mundo, tu carne.

 

Mi boca de tu fuerza llena;

del tuyo mi espíritu impregna:

que el libro de los libros sea

en mis labios la Buena Nueva:

 

canción y luz, sostén, consuelo,

amor y paz, perdón del cielo...

A beber de tus llagas vengo

lo que Tu fuiste, yo quiere SER.

propósitos

Tengo como propósito en la mente

-que valga por lo menos todo un año-

olvidar la fraterna concurrencia

si la sala humeante de la tele

encierra por la noche a los hermanos

y el hablar resplandece por su ausencia.

Quiero vivir de fraile, fondo y forma,

tal como yo de niño lo soñara:

aumentando mis horas de plegaria

y dejando a un lado lo que estorba. (1)

Gustar quiero el espíritu en la norma,

sumergido en el fondo de su entraña

y beber con ahínco de las aguas

el amor que enardece, alegra y colma.

Hora es ya de ser lo que debemos

y gustar en la fe lo que seremos.

 

(1): acrecidas las horas de plegaria

y a un lado de ruido lo que estorba.

programa

1985

Tengo como propósito del año:

guardar silencio siempre que se pueda,

unir la diversión con el trabajo,

en oración vivir las horas sueltas,

hacer brillar mi yo por toda ausencia,

dejar en el olvido mi persona

y hacer de Ti, brújula y estrella

que oriente mis palabras y mis obras.

 

Quiero sentir, y amar, y ser en todo

como Tú fuiste, hijo de obediencia:

cifrar la cumbre y meta de mis logros

en dar a mis (que) haceres tu presencia.

 

Quiero que seas Tú, Señor, la forma

de mi vivir; tu voz, razón y norma.

Divinas son y hermosas las ausencias

si el alma encuentra en ellas transparencia.

programa

( Curso 1983 - 1984 )

Quiero mis propios gustos dejar a un lado;

quiero con lo preciso vivir contento;

quiero con los hermanos mostrarme atento

y con las Santas Letras atareado.

 

Quiero devotamente tener mis rezos;

quiero durante el ocio tener trabajo;

quiero en palabras y hechos sentirme bajo

y en la mirada y porte servir modesto.

 

Quiero tratar las cosas con gran cuidado;

quiero guardar en todo recogimiento;

quiero en ti, Señor, poner mi pensamiento

y unido a ti, de ti sentirme impregnado.

 

Quiero a tu Madre llamar mi Madre Buena

y ser devoto suyo la vida toda;

quiero en tus santos considerar tus glorias

y sus hazañas llevar de compañeras.

 

Quiero saberme miembro de tu Familia

y dentro de tu Pueblo llenar mis días.

comienzo de curso

Uno tras otro vuelan tus momentos

y buscan todos rápidos la meta,

dejando tras de sí, en voces sueltas,

sombras y luces, ráfagas de viento.

 

Tendrá sentido vivo el movimiento,

si, como el brillo en haz de los cometas,

consigues imprimirle tu silueta

en un honrado y fiel comportamiento.

 

No va hacia atrás la vida, tú lo sabes;

Ni hacia adelante puedes ir seguro,

Si en el presente al porvenir no abres

Lo que fijaste hacer en el futuro:

porque lo que de joven tu te labres

será lo que recojas de maduro.

 

-Mermarás sin remedio tu cosecha,

si la ocasión vital pueril desechas:

procura fabricarte con las horas

una perenne y lúcida corona:

¡que como vienen, van, y mueren todas!